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lunes, 2 de abril de 2007

Sobre "It"


El tema de IT fue expresado primeramente en el cuento de King The Boogeyman (El coco):
"Quizás si uno piensa en una cosa mucho tiempo, y cree en ella, la misma se torna real. Quizás todos los monstruos que nos asustaron cuando éramos niños, Frankenstein y el Hombre Lobo y la Momia, quizás ellos sean reales. Lo suficientemente reales cómo para matar a los chicos que se han caído a pozos o perdido a orillas de lagos o los que nunca fueron encontrados."
King comenta:
"Es sólo la idea bíblica que la fe mueve montañas, y que la fe prueba todas las cosas. Por eso cuando el niño en IT cree que está viendo a la Momia que viene hacia él en un río, es realmente la Momia.
Está llegando a casa, después de salir tarde de la escuela -estuvo ayudando a los maestros a acomodar los libros. El sol se puso, el aire está muy frío, y las sombras lucen tristes en el hielo. Debido a que está llegando tarde y hace frío, decide cruzar el río a través del hielo. Y cuando mira alrededor, ve la figura a lo lejos, el viento está soplando en esa dirección y puede oler algo malo. Se cae en el hielo y se golpea la cabeza. Cuando se levanta, la cosa está más y más cerca; finalmente él puede ver sus garras y agujeros negros donde estuvieron sus ojos -y no es una sombra. Y él sabe exactamente quien es, porque ha visto las películas en TV; entonces el se da cuenta que es real, que realmente está viendo a la Momia, y trata de correr, pero se vuelve a caer en el hielo...


El significado del título del libro es una criatura que habita las alcantarillas de Derry, Maine (un gran paralelismo con Bangor, pero situada geográficamente al sur de Bangor, cerca de Newport, Maine). Seis adultos retornan a la ciudad, donde crecieron, y aprenden que habían olvidado mucho de su adolescencia. En 1958, cuando eran unos niños, ellos, en un acto de fe, descendieron a las alcantarillas a confrontar a Eso. El monstruo les permitió escapar, sabiendo que los volvería a enfrentar cuando fueran más viejos. Y veinticinco años después, deben luchar contra Eso una vez más:
"Ninguna de esas cosas tuvo que ser dicha, quizás, y la razón de por qué no tuvieron que decirlas había estado siempre ahí: se amaban los unos a los otros. Las cosas habían cambiado en los últimos veinticinco años, pero eso, milagrosamente, no. Era su única esperanza.
La única cosa que realmente permanecía era terminar de ir tras eso, para completar el trabajo de capturarlo, de pasar el pasado al presente para que la experiencia adquirida forme una clase de rueda... El trabajo es hacer la rueda esta noche; mañana podremos ver si todavía gira..."


(Extractado del primer borrador de IT)

Extractos del diario de Ellen Rimbauer

Del "Diario de Ellen Rimbauer", Extracto #2

19 de Abril de 1908 - Kenya, Africa

Africa. El Continente Oscuro. El lugar de un hombre. Primitivo e intrigante. El lugar de nacimiento de la humanidad, dicen. Eden, dicen. La piel tan oscura que es azul. Animales salvajes en números que hacen tambalear la imaginación. ¡Oh, poder tener una cámara con película para filmar esto! John y yo, y otras tres parejas, dos de Inglaterra, una de Cleveland (irónicamente él y John comparten algunas nociones de negocios allí) somos acompañados entre los arbustos por algo así como treinta nativos, un guía Australiano llamado Charles Hammer y un Negro porta-rifle llamado Hipshoo - al menos así es como todos lo pronunciamos. Cerca de diez de los treinta son mujeres, dos de las cuales están asignadas a mí, una llamada Sukeena, la otra Marishpa. Ellas me vigilan como doncellas asignadas por la corte, a mí lado al momento que las necesito. De ojos brillantes y llenas de carcajadas, ellas han elevado ampliamente mi espíritu, el cual había estado bastante decaído estas últimas semanas pasadas. La Navidad lejos de casa fue en su mayor parte un intento, y aunque John se empeñaba en explicarme que ahora tengo una nueva casa, esto sólo empeoró la cosa. Esa nueva casa es, por supuesto, la gran casa, y sólo sabemos lo que dice la poca información que obtuvimos mientras nos ausentamos. Las paredes están levantadas, el techo en construcción. Se dice que solamente en el frente de la casa hay treinta ventanas. Los vidrios para ellas están siendo ordenados en este momento. Continué por seguir mi colección, empezando en las Islas del Pacífico con encantadores grabados en madera, algunos corales y un enorme pez que John ha embalsamado. Sus especies se me olvidan, a pesar de que indirectamente me lo dijo una docena de veces, cuando gusta de contar esta historia de pesca en casi todas las cenas que disfrutamos. Creo que John ha atrapado doscientos peces durante el curso de nuestra estadía, y con sólo éste para recordarlo, él agranda la historia un poco más (¡y al pez también!) cada vez que la cuenta.

Del "Diario de Ellen Rimbauer", Extracto #3

4 de Septiembre de 1914 - Rose Red
La razón por la cual levanto mi lapicera, las noticias que escribo de aquí, son estas: después de casi tres años de espera, tres años de implorar repetidamente, mis deseos han sido escuchados. Madame Stravinsky va a realizar una sesión, en esta casa, esta misma tarde. ¡Estoy tan excitada! Hemos invitado a ocho huéspedes incluyendo a los Poseys. John se ha resignado a participar (creo que la curiosidad lo está matando). No hace falta decir, que de los invitados, todas son mujeres salvo John y Douglas. Algunos pueden creerlo un tonto esfuerzo - una necesidad, en mi opinión, por mi deseo a juzgar sus reacciones. Si Madame Stravinsky llega a conectar con el otro lado, deseo medir mis propias creencias en oposición a aquellos que me rodean. Sukeena ha expresado abiertamente su hostilidad por Madame Stravinsky y la Madame Lus de su mundo. (Los poderes de Sukeena y sus habilidades respecto a esto están más allá de cualquier duda.) En parte por la desconfianza de Sukeena, he invitado solo amigos cercanos con cuyas opiniones puedo contar, ya sean creyentes de lo supernatural o no. El tiempo dirá como juzgaremos este emprendimiento. El aire está lleno de excitación. A todos, excepto a cuatro sirvientes, les hemos pedido que permanezcan en sus dormitorios o moradas. (Madame Stravinsky no quiere ningún disturbio humano dentro de la casa cuando trate de hacer contacto). Espero esta tarde de la forma en que April o Adam esperan lo que yace bajo el Arbol de Navidad.
Uno de los fragmentos del diario que más excitación demuestra es sin duda el del día siguiente a la sesión espiritista efectuada por Madam Stravinsky en conjunto con Ellen y sus invitados. Es en este fragmento donde comenzamos a notar la estrecha relación que Ellen comienza a tener con su propio diario, al cual convierte en su único confidente, a quién consulta todas sus dudas, a quien transmite sus más oscuras incertidumbres. Este es el relato surgido de la sesión, de puño y letra de la propia Ellen...

Del "Diario de Ellen Rimbauer", Extracto #4

5 de Septiembre de 1914 - Rose Red
¡No podía esperar hasta la luz de la mañana para ponerme a escribir los sucesos de esta tarde! Me estremecí con miedo y deleite ante lo que experimenté, y me esforzaré por ponerlo aquí exactamente como sucedió, de principio a fin. Madame Stravinsky está sentada cuando mis invitados y yo somos convocados a la Biblioteca de Damas. Un poco mareada, quizás aprehensiva, como estaba, fuimos dirigidos hacia nuestros asientos por la marchita mujer y nos dijo que permanezcamos en silencio. Sólo Sukeena permanece de pie, desafiando las instrucciones (directamente detrás de nuestra invitada de honor). Las dos intercambiaron miradas furtivas. Sukeena, haciéndose el día, y Madame Stravinsky no haciendo nada. En este punto, no por ser superado, mi marido se paró de su silla y comenzó una energética caminata que continuó desde este punto en adelante. Madame Stravinsky, comprendiendo del bolsillo de quien saldría su gruesa remuneración, aprobó sin ánimo de desafiar a John, lo cual también es bueno, dada la obvia agitación de él y su naturaleza desaprobatoria. Esto deja a Douglas Posey como el único hombre de la mesa. Me siento de cara a ella, en la cabecera opuesta de la mesa. Entre nosotras, en el centro de la gran mesa ovalada, yace su esfera de cristal, un objeto de vidrio del tamaño de una cabeza humana, la cual está situada sobre una enjoyada base de oro, o de un metal similar, y prueba estar al alcance de la médium. Ella pide iluminación de velas y la extinción de todas las luces eléctricas en la gran casa. Afortunadamente, da estas instrucciones más temprano, antes de su arribo, ya que esto requiere a tres de los cuatro de nuestro staff cerca, y aproximadamente cuarenta minutos para poner la casa a oscuras. ¡Uy!, a los nuestros les lleva como un minuto o dos asegurar los sendos cuartos de la planta baja y volver a encender la luz de las velas y apagar la lámpara eléctrica del cuarto, por suerte. Para ese entonces, nuestra médium llama al silencio total. Sólo nuestra respiración y las pisadas impacientes de John perturban la paz generalizada. Luego, Madam Stravinsky nos pide a todos que nos tomemos de las manos. Sólo Sukeena rehúsa esta instrucción. Inclusive John se une a la diversión, moviendo su silla entre la mía y la de Tina, tomando mi mano, pero entrelazando los dedos de ella. (Esta fue mi primera experiencia de celos que implica a Tina. ¿Qué fue lo que sentí entre mi marido y mi mejor amiga? ¿Me atrevo a semejante pensamiento? ¿Son tales sospechas fundamentadas, o veo engaño y decepción ahora en cada esquina?).
Con todos nosotros tomados de las manos, y con sólo el oscuro movimiento de la luz de la vela transfiriendo sombras sobre las paredes de libros, Madame Stravinsky cerró sus ojos, nos pidió que bajemos nuestras cabezas y habló en un chillante tono sin variaciones. "Gran casa que nos rodeas, abre tus puertas a un visitante que ha venido a saludarte". Luego, habló en ruso o alemán, quizás repitiéndose a sí misma, no puedo estar segura. Mi marido habla un poco de ambos, quizás él comprende sus murmullos. Debo admitir un cierto grado de temor. Fuera tan sólo mi cuerpo o un efecto divinizado por Madame Stravinsky, juro por tus páginas que la temperatura del cuarto descendió sustancialmente. También juro que las vacilantes llamas de esas velas bailaron desde sus mechas como si una puerta hubiera sido abierta de golpe rápidamente y una ráfaga de viento hubiera entrado al cuarto. Madame Stravinsky está, por ahora, encerrada en alguna clase de trance, su cabeza agachada levemente, sus ojos cerrados. Miro por sobre la mesa hacia mis invitados, mis amigos, y observo su asombro - claramente ellos esperaban un engaño, no los eventos que acabábamos de observar. Los murmullos de la médium ganaban volumen y claridad mientras le hablaba a nadie, sus palabras cobraban velocidad hacia donde eran emitidas por su boca en una catarata de sílabas y sentencias a medio formar. Ella está nombrando a la casa, la "gran casa", y solicitando ser recibida a través de sus puertas, a través de sus paredes. En el medio de este cántico, abrió sus ojos y alcanzó la esfera de vidrio que estaba frente a ella en la mesa. Lucía diferente, no del todo como ella misma, quizás más joven, como congelada en el tiempo. Nuevamente una ráfaga de frío llenó la habitación y subió por mis piernas. La esfera de vidrio comenzó a brillar - ¡lo juro!- y filamentos de luz, como algo pegajoso, subieron desde ella y se dirigieron al techo. Al mismo tiempo, las luces de las velas se extinguieron por este viento; la única luz del remolino azul y verde de los filamentos superiores y ese brillante espécimen de vidrio yacía entre sus marchitadas manos.
Pienso en mi hija, April, y su pobre brazo derecho marchito. Pienso de nuevo en mis plegarias tantos años atrás, mientras formaba el hospital de niños, en los que no sabría que hacer si uno de mis hijos naciera deforme. ¿Produje eso sobre April? ¿O lo hizo mi marido, traspasándome la maldición Africana? ¿Puedo salvar a mis niños? ¿No deberá pagar mi marido por sus pecados? Pregunta tras pregunta están corriendo por mi cabeza, mientras me siento perfectamente quieta, y enfrentando las sacudidas de mis huéspedes. Sólo Madame Stravinsky, Sukeena y yo permanecemos inmóviles y firmes. Incluso John está visiblemente desconcertado mientras quiebra la unión de nuestras manos y salta hacia sus propios pies.

Del "Diario de Ellen Rimbauer", Extracto #5

19 de Febrero 1928
¡Dios Querido que estás en el cielo! ¡Devuélvemela! ¡Sukeena se ha perdido! ¡Vista por última vez en el Cuarto de Salud! No hay signo de ella por ningún lado. Vago por los interminables corredores de esta tumba preguntándome por qué todo aquel que se vuelve cercano a mí termina siendo quitado de mi vida. Robado de mí. Odio esta casa. ¡La detesto! Nunca invitaré a Adam nuevamente. El staff está casi enfermo de buscar a mi criada, tantas horas - ¡días ya! - hemos estado en esto. La casa es imposiblemente grande. Cree esto o no, Querido Diario, todos hemos visto transformaciones físicas. Los corredores cambian de estructura y apariencia a tus espaldas. ¡Los cuartos desaparecen! ¿Qué está pasando? ¿Cómo puede ser? Una estructura física, un edificio, y sin embargo tan fluido como el agua. Un camaleón. Ella ya no necesita hacerse más grande - se reinventa a sí misma internamente. ¡Lo que una vez fue un corredor, ahora es un salón de baile!; lo que era un sótano, ahora es una mazmorra! Ordené las plantas de Sukeena desplantadas del Cuarto de Salud (desde su desaparición, florecieron mucho más abundantes de lo que nunca haya visto - ¡todas las plantas a la vez totalmente florecidas!). Vi como llevaban la tarea a cabo - lo vi con mis propios ojos desde lo alto de mi recámara, recordando observaciones pasadas de otros eventos de allí abajo también. A siete trabajadores les llevó tres horas limpiar el cuarto hasta dejar el suelo pelado. Para cuando llegaron al final del lado oeste, en el este habían brotado nuevas plantas. Para la mañana siguiente, las plantas tenían seis pies de alto - más altas de lo que jamás hayan sido, y totalmente florecidas. Esta es Sukeena, proveyendo este florecimiento - su amor, su energía, sus poderes. Todos - ¡cada uno de nosotros! - escuchamos la risa de Rose Red anoche. Se ríe de mí. De nosotros. Fue el sonido más aterrador que jamás haya escuchado. Si hay un juego en esto, ella ha ganado claramente. Todos se han ido. Mis amados. Estoy sola. Sola con mis pensamientos, sola en mi silencio, sola en esta casa. Debería despedir a todo el staff (¡antes de que ella atrape a algún otro!). Debería vivir sola en este lugar por algún tiempo. Dejarla sufrir. Dejarla fallar. Quizás entonces podamos hacer un trato, esta casa y yo. Quizás entonces ella me permita visitar a Sukeena como yo lo hago con April. Mi esposo me enseñó bien: todo es negociable.

Extractos publicados originalmente en el sitio web de promoción del libro "The Diary of Ellen Rimbauer: My Life at Rose Red"
Traducción y comentarios: Marcelo Burstein

Un chico frente al océano (The talisman)

IMPRESIONES
Un chico frente al océano
Libro: The TalismanAutores: Stephen King y Peter StraubAño de publicación: 1984Título en castellano: El Talismán
Una crítica de la novela
The Talisman comienza y termina con la misma escena: un chico, demasiado alto para su edad, parado en la orilla del océano, contemplándolo. Pero hay una gran diferencia entre el chico del comienzo y el del final, y contenida en las 650 páginas del libro se encuentra la aventura épica en la que descubriremos el porqué.
Jack Sawyer, el protagonista preadolescente de la novela, es un chico que ha perdido a su padre a temprana edad y está ahora en el proceso de perder también a su madre, debido a un terrible cáncer. Complicando más las cosas está Morgan Sloat, el tío de Jack, un indeseable que se las arregla muy bien para lograr que la madre de Jack (una ex-actriz de películas de clase B llamada Lily Cavenaugh Sawyer) viva un infierno. Al comienzo de la novela, Jack y Lily están en el Hotel Alhambra, cerca de un abandonado parque de diversiones, escondiéndose de Sloat. Es en este parque de diversiones donde comenzará la búsqueda de Jack.
Un hombre negro, muy amable, llamado Speedy Parker, conoce a Jack y hablan de la condición de su madre. Después de un tiempo, Speedy le hace tomar un líquido, que parece jugo de uva, de una botella de vidrio verde. Jack lo bebe... y viaja.
Parece ser que, como dice Jake en La Torre Oscura 1, hay otros mundos aparte de éste. Jack aprende que la única manera de salvar a su madre es embarcarse en un viaje a través del país, que abarque el tiempo, el espacio y las dimensiones; para encontrar un misterioso objeto conocido como el Talismán. El "jugo mágico" lleva a Jack a la tierra conocida como Los Territorios, donde la magia funciona como si fuera nuestra ciencia, y donde casi todas las personas y lugares tienen su "Gemelo", una contraparte de los Territorios. Y las fuerzas en ambos mundos intentan frenar a Jack... a cualquier precio.
Este es un viaje de iniciación en la edad adulta para Jack, una travesía que pondrá a prueba su destino y su cordura. En el camino, será empleado en una diabólico bar, experimentará el horror en un túnel (en una secuencia tan terrorífica como la del túnel Lincoln de The Stand), se hará amigo de una especie de hombre lobo-adolescente, y parará en el Black Hotel, que puede ser una de las tantas analogías de la propia Torre Oscura.
Es una lectura altamente recomendada para los fans de King y Straub.

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